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martes, 11 de septiembre de 2012

El nueve de la Vuelta



La Vuelta ha sido el colofón ideal a la temporada, llena de sorpresas ha deleitado al aficionado al deporte en general. No es el escaparate que es el Tour, pero tampoco se queda corta, de los casi 200 corredores que tomaron la salida en Pamplona solo algunos consiguieron cumplir, y aún menos consiguieron triunfar, aunque sería difícil quedarse con solo nueve. Al igual que hicimos tras la Grande Boucle, analizamos los que, para nosotros, han sido los nueve mejores corredores de nuestra vuelta.


Alberto Contador.
El pinteño sale de esta Vuelta con mención de honor, sin importarle la presión venía como indiscutible favorito, lo raro sería que no ganase, decían. Y sin esconderse, desde aquella subida a Arrate que ya tan lejana queda, Alberto dio espectáculo y nunca se le vió inactivo,volviendo a intentarlo cada vez que la carretera se empinaba.  Sus ataques, quizás con más corazón que piernas, fueron nulos en un principio. Parecía que la Vuelta se le iba. Pero Contador, haciendo honor a su calidad, nos ofreció el mayor espectáculo del año encima de una bicicleta en la etapa de Fuente Dé, vistiendose de un rojo que ya no volvió a soltar hasta la Castellana. Nadie puede estar en su contra, gustará a unos más que a otros, pero ser anti-Contador sería ser anti-ciclismo. Seguramente sea el corredor que más necesitemos para salvar este deporte, y con carreras así, no hace más que demostrarlo. 

Joaquim Rodríguez.
Esta Vuelta el de Parets la recordará por el casi. El casi la gano, el casi aguanto al mejor ciclista del mundo hasta el final. Pero seamos sinceros, lo de Joaquim no tiene nombre, con 33 años, el catalán no hace más que sumar y seguir allá por donde corra. Tras un Giro excelente estuvo apunto de conseguir el sueño de una grande ante nada más y nada menos que Alberto Contador. La épica del ciclismo le repartió la parte mala, y Purito llega a Madrid con un tercer puesto que no hace justicia al carrerón que ha echo. Parece difícil, pero nadie se atreve a decir que no ganará ya nunca una grande. 

Alejandro Valverde.
Dos años en el dique seco suelen pasar factura, pero el Bala ganó desde el primer día, fue en Australia, en la primera carrera de la temporada, y nos ilusionó, aún teníamos Valverde para rato. La temporada siguió con algún que otro altibajos a la hora de llegar a las Ardenas y tras dos semanas Tour algo decepcionantes, 'Piti' volvió en Peyreagudes, consiguiendo una victoria que decía: Aquí sigo. Y ahí seguía, en la primera semana de Vuelta se llevó dos etapas más la CRE, y en las siguientes aguantó con los grandes, al final se queda a poco más de un minuto de Alberto que hacen pensar en lo que hubiese pasado sin la faena de Valdezcaray. Aun así, Valverde, como Contador, se reivindican tras sendas sanciones, demostrando que la clase que tenían, la tienen de serie, y el ser un superclase no se olvida.

Chris Froome.
Una de las mayores estrellas de la pretemporada. Llegó al Tour con tan solo 18 días de competición, pero allí rindió al mismo nivel que el mejor, que, porque era su líder, sino otro gallo hubiese cantado, o no. Pero Chris no se quería quedar ahí, y tras conseguir un bronce en los Juegos, a pesar de su cansancio, cumplió su promesa de correr la Vuelta. Llegaba como máximo rival de Alberto, y en un principio lo fue, pero a partir de la Gallina, el keniano se desinfló. Pese a todo, la insistencia que tuvo para acabar lo mejor posible le honra, y a pesar haber estado muy lejos del líder, Froome vuelve a casa reforzado. Puede que sea el ciclista del futuro, eso ya lo veremos, pero en una Vuelta con la calidad que ha tenido esta, tan solo ser el cuarto en discordia, ya es increíblemente meritorio.

John Degenkolb.
No era una Vuelta de sprinters, las llegadas masivas se contaban con los dedos de las manos, y la participación lo notó, ningún Cavendish, Goss o Greipel se acercaron a España este Agosto. El alemán del Argos tenía, por tanto, su mejor oportunidad. No la ha desaprovechado; Degenkolb se lleva cinco de las seis llegadas al sprint, confirmándose como uno de los mejores en la especialidad. Ahora tan solo falta ver como responde ante sus mayores en las volatas. Pero sus cinco triunfos no se los quita nadie.  




Simon Clarke.
Probablemente, camino de Valdezcaray, el australiano del ORICA no se imaginaba que tras esa etapa, que luego ganaría, sería protagonista principal de esta Vuelta. Pero metiéndose en las fugas correctas se lleva un preciado maillot de la montaña, que después de años, deja de ser propiedad de David Moncutié, que nada pudo hacer ante el 'aussie'. Comandando el buen rollo que se palpa en su equipo ( vídeoclip ORICA Green Edge "Call Me Maybe") Clarke se confirma como uno de los puntos de apoyo de la nueva generación australiana. Un ciclista que habrá que seguir muy de cerca los próximos años. 


Dani Moreno.
El gregario perfecto. Katusha vino a ganar la Vuelta y trajo un equipo acorde para ello, pero no todos lograron estar a la altura. Sin embargo, el madrileño ha sido el mayor aliado para los intereses de Purito, que le debe gran parte de sus últimas victorias. Cabe la duda de que pasaría si Dani pelease por la general en un equipo dedicado a el. Eso, de momento, no lo sabremos, pero es imposible negar que con la progresión que ha seguido los últimos años, Moreno es, hoy por hoy, uno de los mejores gregarios del mundo.



Beñat Intxausti.
Otra de las grandes promesas del ciclismo español llegaba a la Vuelta para intentar ayudar a Alejandro Valverde en la general. Tras hacer un Giro espectacular, cuya general se le chafó por enfermedad en la etapa del Stelvio, Beñat ha podido resarcirse en esta Vuelta. Pese a que fue Nairo Quintana, que también se ha salido, el que acompañó al murciano en el tríptico de Asturias, el vasco fue el más regular en el Movistar para ayudar a Valverde. Y el primer Top10 de Intxausti así lo demuestra.





Andrew Talansky.
Con tan solo 24 años, el americano del Garmin-Sharp, ha sido la máxima revelación de esta Vuelta. El de Florida supo aguantar mucho tiempo con los más grandes en la montaña, y sin tener ningún día extremadamente malo, consigue un increíble séptimo puesto que nos lleva a pensar en que el futuro de este chaval está plagado de éxitos. 

lunes, 10 de septiembre de 2012

Esta vez sí, Grande.


Tenemos que estar, y lo estamos, orgullosos de poder contar en nuestro país con una de las tres pruebas más importantes del panorama ciclista, solo tres naciones en el mundo cuentan con el honor. Pero para ser justos, llevamos años en los que la Vuelta a España lo único que tenía de Grande era la duración, y pese a ser tres semanas de competición, las diferencias con Giro o Tour eran cada vez más evidentes, tanto que resultaba hasta bochornoso comparar carreras en cualquier aspecto.

Continuando el modelo de los últimos años, una organización rejuvenecida ha intentado devolver la grandeza a una carrera que estaba en auténtica decadencia. Se apostó por la espectacularidad y la épica, las rampas del 30%, enésimos finales en altos, y confiando únicamente en los favoritos a la general, se arriesgó a prescindir de los mejores sprinters o de grandes corredores de segunda fila, pero, una vez acabada, podemos decir que se arriesgó, sí, pero esta vez, se ganó.

Pero a pesar de lo que haga la organización, el ciclismo lo hacen los ciclistas, y la participación este año fue el pilar básico de la carrera. Entre unas cosas y otras, diferentes casualidades han conseguido que hasta tres ciclistas en su máximo pico de forma, se retasen por el asfalto ibérico. Alejandro Valverde y Joaquim Rodríguez realizaron gestas que quizás quedaron empañadas tras la exhibición de su compatriota madrileño. El de Parets se convirtió otra vez en protagonista de la carrera, cazando tres etapas y regalando una, aguantando al mejor escalador de la última década en todos los puertos de la carrera, el murciano, tras dos años sin competir y un Tour, que pese a la alegría de Peyreagudes no salió como le hubiese gustado, volvió a demostrar el tipo de ciclista que es, quedándose tan cerca en la general que da que pensar que hubiese pasado sin el incidente de Valdezcaray que ya nos queda tan lejano. Fue el gran olvidado al final, pero no podemos obviar a Chris Froome, que, pese a quedar a más de diez minutos en la general, ha demostrado en esta Vuelta que es un superclase, alargando un punto de forma casi dos meses para luego dar todo lo que le quedaba en el depósito en esta Vuelta. 


Si los corredores de este año han sido la clave para que la Vuelta vuelva a su lugar, Alberto Contador es, sin duda, el capitán de esa escuadra. Desde el primer momento que la carretera se empinó, Alberto lo intentó, volviendo a dar espectáculo como solo el sabe, y ahí ya no paró hasta conseguir su objetivo. El destino quiso que no fuese en su terreno, la alta montaña, donde se vistiese de rojo, el de Pinto, acostumbrado a las dificultades, tuvo que superar las trabas que se le pusieron en el camino. Pero benditos obstáculos, en Fuente Dé, en una etapa de supuesta transición, Contador nos regaló una epopeya que quedará para siempre en nuestra memoria. Emocionando a todos los aficionados Alberto nos volvió a demostrar que tenemos que creer en él y en este deporte, y señalando con los dedos las 7 Grandes Vueltas que, le pese a quien le pese, ha ganado, cruzó la meta en Madrid volviéndose a sentir ciclista, sabiendo que, de momento, nada le va a obligar a frenar de nuevo su progresión para convertirse en uno de los grandes de la historia.

Se pueden mejorar muchas cosas, empezando por el marketing, que también es esencial para una correcta y óptima distribución de nuestra carrera y que es el único punto que sigue anclado en el pasado. Las críticas siempre las habrá y con el tiempo se podrán realizar recorridos más acordes a una carrera ciclista de gran nivel sin tener que excederse en recurrir a la épica, pero esta temporada nuestra vuelta de tres semanas, ha renacido, ha vuelto a ser nuestra Grande. Quizás fue la participación o quizás la espectacularidad del recorrido, y aunque probablemente fue una combinación de numerosos factores, el porqué ahora da igual, el caso es que en ciertos momentos hemos vuelto a creer en que la Vuelta a España era una grande del ciclismo, una carrera para disfrutar y de la que presumir. Estamos en el camino.

Alberto de Santos.


lunes, 3 de septiembre de 2012

Conclusiones de un tríptico algo descafeinado.


Decíamos el pasado Jueves que lo que venía a partir de los siguientes días sería lo más grande de la actual edición de la Vuelta a España, no era para menos, en tres días se empalmaban tres etapas con más de 3500 m de desnivel cada una, tres finales en alto que tendrían que decidir quién es el mejor de esta carrera, en definitiva, 3 capítulos de la que parecía iba a ser la mejor serie del año, si hablamos de grandes vueltas. Y aquí estamos, sin darnos prácticamente cuenta, ya se ha acabado lo bueno, el tríptico ha pasado, y, para ser justos, nos ha dejado con un sentimiento extraño. No ha estado mal, pero aún así estamos algo decepcionados.

Decepcionados de que, a pesar de los casi doce mil metros de desnivel salvados, la general, en cuanto a diferencias entre los primeros puestos, prácticamente no se ha movido, a pesar de subirse tres finales en alto que deberían haber hecho mella en la carrera y ofrecernos un espectáculo distinto, conmovedor, de esos que hacen afición, lo visto estos tres días ha sido un repetición del primero, y el hecho de estar hablando de un deporte en el que las fuerzas llegan al límite, no podemos pedir mucho más, y tendremos que quedarnos satisfechos con lo visto, pensando que cada uno ha dado el máximo de si mismo.


Hemos visto a Joaquim Rodríguez como nunca le habíamos visto, luchando con uñas y dientes para retener un rojo que cada vez es más suyo, después de que en ninguno de los tres días haya llegado por detrás de su máximo y único rival, Alberto Contador. El pinteño se ha hartado de atacar, dando ese espectáculo que echábamos de menos, pero está claro que a Alberto le falta ese golpe de pedal que tuvo antaño y del que parece que el poco ritmo de competición le ha privado. Alejandro Valverde, siempre  el tercero en discordia, ha demostrado que la clase no se pierde, que dos años de sanción no han podido arrebatarsela, y ahí está, después de un Tour con más sufrimiento del deseado, en clara opción de conseguir el que sería su tercer podio en la Vuelta. Froome, que en el último artículo de este blog, aún seguía en la pomada, se ha desinflado poco a poco, perdiendo cada día unos segundos que ya le alejan casi completamente del tercer cajón en Madrid.

Por tanto, recapitulemos; en Ancares a Contador le salió bien la jugada en un principio, pero Purito le volvió a hacer la misma que Valverde en la Gallina, pillando su rueda a poco de meta y rematándole en el sprint final, el catalán sumo otra vez victoria, con las bonificaciones que eso conlleva. Los Lagos volvieron a ser menos de lo que parecía, la fuga se llevo la etapa con un extraordinario trabajo de Antonio Piedra y su Caja Rural, por detrás, Alberto volvió a intentarlo en innumerables ocasiones, pero, otra vez, le salió rana, solo le quedaba la esperanza que en el Cuitu, Purito se despegase de su rueda porfín. Pero tampoco pudo ser, en la etapa de hoy, bastante tuvieron los corredores con salvar las exageradas rampas del nuevo coloso sin desfallecer.


No nos creíamos que Joaquim fuese capaz de aguantar a todo un vueltómano como Alberto, pero cada día que pasa, cada metro de desnivel salvado en el que el catalán sigue a rueda de Contador, Purito está más cerca de Madrid, de conseguir ganar su primera grande. Un premio que sería el colofón merecidísimo a una temporada espectacular, al nivel de la calidad de un ciclista que, con nada más y nada menos que 33 años, está viviendo sus grandes años sobre una bicicleta. 

Así que esto se nos acaba, y parece que fue ayer cuando se dio la salida en Pamplona. Eso sí, nadie, y menos Joaquim Rodriguez o Alberto Contador pueden bajar los brazos. Mañana los corredores tendrán un merecido descanso para poder afrontar los últimos días a Madrid. El miércoles tendrán que afrontar de nuevo un final en alto, con la llegada a Fuente De, donde podemos asegurar que el madrileño lo volverá a intentar. Después, tranquilo camino hacia Madrid, y allí, finalmente se disputará el último asalto, con otra etapa de alta montaña que enlaza los puertos más míticos de la Comunidad de Madrid, todo rematado con un final que asusta, la Bola del Mundo.

lunes, 20 de agosto de 2012

Enésima 'vuelta' al mismo debate


La etapa de hoy no estaba marcada como una etapa importante para la general, el día se planteaba relajado, las piernas, tocadas de la dureza que supone un puerto como Arrate al tercer día de competición descansarían y pedalearían con calma hasta llegar a Ezcaray, donde comenzaría el último puerto de la jornada, que aún así no sería un puerto con grandes complicaciones para los favoritos, el día parecía tranquilo, pero esto es una grande.

La Vuelta a España no tiene la tensión del Tour, ni tampoco los increíbles puertos de los Dolomitas de los que disfruta el Giro de Italia, pero si algo destacan los que han tenido la 'suerte' de participar es que no hay grande en la que se ruede tan rápido, las carreteras nacionales son anchas, cómodas; totalmente propicias para que el o los equipos que decidan llevar el timón del pelotón puedan campar a sus anchas a altísimas velocidades. Hasta aquí bien, el problema viene cuando a la carretera, a la velocidad, le añades un ingrediente nada confortale para ningún ciclista, el viento, en este caso de costado, ahí aparecen los temidos 'abanicos'.



El equipo Movistar bien lo sabe, ellos tiran tranquilamente cuando Sky decide imponer un punto más ritmo, ahí aparecen los nervios, los favoritos van bien colocados pero es inevitable, caída, montonera, el líder, involucrado. Los abanicos ya se han formado, hasta tres grupos de unos 50 corredores, Valverde consigue recortar distancias, pero en el pelotón no bajan el ritmo, los de la compañía telefónica no lo entienden, BMC tirando sin ningún interés aparente en la general, pero ahí están, Katusha también se une, y ya son tres los equipos que consiguen que Alejandro llegue a pie de puerto a unos 30 segundos, al comenzar la ascensión parece, que al final, incluso podrá alcanzarlos. Pero a el murciano le vuelve a fallar la suerte que nunca ha tenido, Alberto Contador lanza un ataque y el grupo se descompone, el líder tira la toalla, lo ve imposible, se le ve enfadado y sin ganas.

La etapa sigue por delante, Simon Clarke y Tony Martin se disputan el premio del día, que cae a manos del australiano, Contador y Froome intentan irse, pero la falta de entendimiento impide que su aventura llegue a algo, al final, no hay diferencias entre los favoritos, exceptuando al líder, a Valverde.

Alejandro llega a la línea de meta con mala cara, no es sufrimiento, no le han faltado fuerzas pero aún así pierde el liderato a manos de Joaquim Rodríguez. Las causas de su expresión las explica apenas cinco metros después de coronar Valdezcaray, en cuanto tiene un micrófono delante "No han tenido cojones, provocan la caída y no tienen cojones de parar". Se refiere al equipo Sky. La guerra ya ha comenzado.



A partir de ahí empieza el cruce de declaraciones, Movistar explica su postura, para ellos, Sky provocó la caída, lo que les obliga, moralmente, a parar y esperar al jersey rojo. Los británicos se limpian las manos, son cosas de carrera dicen, ellos han comenzado a tirar antes de formarse los abanicos y de que se produjese la montonera, de la que no se consideran culpables. Los otros favoritos, terceros en discordia mantienen distintas visiones, Purito, intentando no quedar mal con nadie, se coloca a favor del murciano, a pesar de que su equipo, colaboró y dio relevos después del incidente, Contador no quiere hablar, el madrileño solo esta centrado en llegar a Madrid de rojo.

Y sin comerlo ni beberlo estamos otra vez, ante el mismo debate de los últimos años En 2010 se esperó a Andy en el Tour, aunque claro, luego Alberto Contador se 'aprovechó' de su incidente con la cadena en Bales. Este mismo año, un "superdotado" se dedicó a tirar clavos en la subida al Mur de Peguere, Sky esperó a Cadel Evans, quien por cierto, no tenía ya prácticamente opciones en la general. El mismo equipo sin embargo, decide hoy no parar en una situación parecida. Entonces ¿Se para o no se para?

Es evidente que no hay ni habrá respuesta, según que circunstancias, las posturas de cada uno cambiarán, y el ciclismo no tiene un árbitro que dictamine que hay que hacer, y es eso precisamente otra de las cosas que le dan su encanto. El esperar o no dependerá en cada caso de un equipo o unos ciclistas distintos, y eso habrá que aceptarlo como un 'handicap' más a la hora de preparar una carrera, al igual que lo son una caída, un pinchazo o una salida de cadena. No es bonito que en un deporte que siempre ha destilado honestidad y compañerismo sin importar de que equipo vestías esté ahora sufriendo peleas internas por estos episodios, cuanto menos, absurdos.
Personalmente, me parece que moralmente, Valverde tendría que haber sido esperado si es verdad que como dicen varios involucrados, Sky provocó (sin intención) la caída, pero los de Unzúe deberán aceptar que no han tenido suerte, que no depende de ellos, y que los británicos están en su derecho de no haber parado. Tendrán que reponerse y volver a intentar estar arriba con el murciano, que, al parecer y por suerte para ellos, está en un gran estado de forma y con fuerzas para, si todo sale bien, aguantar con los grandes.

La Vuelta, sin embargo, se beneficiará de este incidente, y durante los siguientes días habrá interés en ver como actúan los dos equipos y si la sangre, que no parece, llega al río. De momento mañana si que será, esperemos, un día tranquilo a través de un recorrido por un circuito sobre Logroño, y no será hasta el Jueves cuando volvamos a tener espectáculo con los de arriba. Pese a todo, esto no para.

Alberto de Santos.




Comienza el espectáculo


Si de algo sirven los quizás excesivos finales en alto de esta edición de la Vuelta es para dar espectáculo, dicen que no abrirán diferencias, que serán solo explosividad y no aparecerá el agotamiento, pero de momento hoy hemos podido disfrutar de una etapa más intensa que las que recordamos haber visto en Giro y Tour este año, y lo mejor? Que sólo vamos por la tercera...

Llegaba el tercer día de Vuelta, el primero importante decían, y es que al final de los 158 kilómetros del día esperaba un "santuario" del ciclismo vasco y español, Arrate. Mítico de la Vuelta al País Vasco aunque inédito en la grande española sería el primer final en alto de este año, para vigilarse y para desenmascarar la forma de los favoritos. No fue para menos, las cartas ya están sobre la mesa, sorpresas tenemos muy pocas, los Contador, Purito, Valverde o Froome fueron superiores a los demás mientras que Igor Antón supo manejar bien la distancia y no perder demasiado en meta. Cualquier supuesto favorito queda ya prácticamente descartado, y no precisamente por el tiempo perdido, sino porque con la tralla que parece que meterán los de delante, poco podrán hacer si el primer día no han aguantado.

El día comenzó tranquilo, ningún equipo quiere llevar la alternativa con tan pocos días de competición a la espalda, y el equipo del líder tuvo que trabajar sin ayudas. La escapada del día no llegó a sobrepasar los 4 minutos de ventaja, y pese a llevar en sus filas a corredores como Gilbert no llegaría a buen puerto, al ser cazados antes de iniciar la última ascensión de la jornada. Ya aproximando al puerto, los Sky, Katusha o Saxo Bank decidieron dar la cara para incrementar el ritmo, pero al poco de que la carretera se empinase pocos gregarios aguantaron al lado de sus líderes y los favoritos se quedaron "solos" ante el peligro. Un fuerte ataque de Valverde rompió por primera vez el grupo, que se iba volvía a rehacer pese a los continuos 'palos' de Alberto Contador, pero en uno de los últimos ataques del madrileño, por fín el grupo de los cuatro mejores consiguió irse solo hacia meta.


El vencedor de la etapa tuvo que esperar más de lo previsto en conocer su logro, hizo falta la "fotofinish" para averiguar si había sido Purito Rodriguez o su antiguo líder, Valverde, el que había pasado en primera posición. Al final, para decepción y enojo del de Katusha, el murciano fue el ganador de la etapa tras un sprint que Joaquim tenía ganado y que solo un exceso de confianza le pudo arrebatar, "Hasta el rabo, todo es toro", que dicen. Pese a todo, el catalán, dejando (otra vez) claro el tipo de persona y ciclista que es, no busco excusas, reconociendo su error nada más acabar la etapa. 

El de Movistar se coloca además líder de la ronda, con expectativas de mantenerlo "lo máximo posible" , pero a sabiendas que será complicado revalidar su título de 2009. En condiciones normales Alejandro tendría ahora mismo muchas posibilidades en el triunfo final, pero lo ocurrido hoy hace prever que en cuanto llegue la verdadera montaña, la balanza se desequilibrara, y el favorecido será, probablemente Alberto Contador. El pinteño volvió a sentirse grande tras un año sin correr, no se escondió, pese a que probablemente le falta aún ritmo de competición, volvió a deleitarnos con numerosos ataques tratando de descolgar a sus rivales. Esta vez no pudo, lo que demuestra que no será moco de pavo ganar su segunda Vuelta, pero es inevitable pensar, que si el puerto hubiese sido más largo y más duro, el de Saxo Bank se habría ido en solitario hacia arriba. Sea como sea, que lo veremos en estas tres semanas, lo que el madrileño sigue haciendo por este deporte no se puede expresar con palabras, el le da vida a las carreras, otra vez, Gracias Alberto.

Y así nos plantamos mañana en el cuarto día de rodaje, otra vez, volverá la montaña, otra vez volverá a ser suave, y seguramente, otra vez haya pocas diferencias,  pero también, otra vez volveremos a disfrutar como hoy.

Alberto de Santos.


lunes, 23 de julio de 2012

El mejor entre los mejores.



Ayer acababa la 99ª edición de la mejor carrera ciclista de la historia, el Tour de Francia, ha sido un Tour atípico, desde el principio de participación de los 2 mejores ciclistas para las grandes vueltas quitó interés a esta edición de la prueba, que se presentaba con muchos kilómetros contra el reloj y quizás poca dureza en la montaña. Pero el Tour es el Tour, y la dureza ha aparecido consecuencia de la gran dimensión de la carrera y las presiones que provoca. El favorito, sin embargo, no ha decepcionado, Bradley Wiggins gana el que es el primer Tour para un británico de una forma abrumadora, siendo quizás su único rival el que le ha ayudado a conseguirlo.


Han sido 23 días de ciclismo, como dijimos el primer día de esta edición del Tour, en el mes de Julio, el mundo del ciclismo se para, todos los ojos se ponen dirección Francia para disfrutar del mayor de los espectáculos de este deporte. No era el año que más expectativas presentaba la carrera, las ausencias eran muy importantes y el recorrido tenía bastante margen de mejora. Sea como sea, nadie se ha querido perder este Tour y al igual que todos los anteriores ha tenido sus momentos que lo han echo, ni el mejor ni el peor, pero como siempre, interesante.

No podemos mentir, a nadie le ha sorprendido el desarrollo de la carrera, Bradley Wiggins y Cadel Evans se presentaban desde el principio como máximos favoritos. El 'aussie' sin embargo ha decepcionado, lejos de marcarse un Tour como el 2011, el ex-campeón del mundo ha acabado el Tour dejándose la piel por no perder contacto con el grupo principal o, con menos suerte a veces, intentando perder lo mínimo posible en línea de meta, dolores estomacales, y la edad, que ya pesa, pusieron fin a las opciones de Cadel Evans de revalidar su corona en París.
Totalmente distinto ha sido el tour de Wiggins, ya en el prólogo acarició el amarillo, que consiguió finalmente en la cima de La Planche de Belles Filles, la primera etapa de montaña, y desde ahí todo fue un camino de rosas para el del Sky. En la primera contrarreloj dejó a todos claro que este iba a ser su Tour, consiguiendo su primera victoria y afianzando su liderato, solo quedaba la duda de si Chris Froome, su compañero de equipo y único con opciones de Tour tras los Alpes, donde el Sky se paseó, sería un rival real para Wiggo. No lo fue, si en algún momento Bradley mostró debilidad, Froome supo esperar y decir adiós a quizás una opción única. Los Pirineos dieron más juego, pero la general ni se inmutó, a parte de la caída en picado de Evans, el segundo bloque de montaña únicamente sirvió para conformar el podium final, con Vincenzo Nibali logrando el puesto que le acredita como el mejor entre los mortales de este Tour.
Habrá quien diga que este Tour no se lo han dejado ganar a Froome, en mi opinión, tras la última contrarreloj, se disiparon todas las dudas. Wiggins volvió a volar, e incluso con viento en contra, superó el mejor tiempo, hasta el momento de Luis León Sánchez, dejando a su compañero de equipo casi un minuto y medio, sumado a lo anterior, Froome se quedaba a 3 minutos en la general, tres minutos que se antojan muy difíciles de que el de origen keniata hubiese recortado en la montaña. Por tanto, Bradley Wiggins, es justo ganador, nadie llegó delante suyo en la montaña y en contrarreloj dejó a todos a un mundo, chapó por el inglés.


En cuanto a los españoles el Tour comenzó de la peor manera posible, en la primera semana, 3 abandonos mermaron la moral de los aficionados, no estaba siendo nuestro Tour, JJ Rojas dejó la carrera tras fracturarse la clavícula en la 3ª etapa, Óscar Freire se fue para casa en la 7ª y Samuel Sánchez lo hizo en la novena con una fractura idéntica al del murciano del Movistar. Murcianos fueron, precisamente, los que en la última semana de Tour, consiguieron salvar los muebles para la Armada. Luis León Sánchez, tras perder dos oportunidades, supo rematar una escapada en Foix y anotarse así su 4ª victoria en el Tour, otro de Murcia, Alejandro Valverde, no tuvo suerte en un Tour en el que venía a hacer clasificación general, pero en la última etapa de los Pirineos, con un ataque 'suicida' desde el primer puerto del día, se llevó el gato al agua, demostrando que, pese a todo, la clase no la ha perdido.
Sin embargo, sorprendentemente, el mejor español en la clasificación general no ha sido otro que Haimar Zubeldia, que ha logrado un 6º puesto que se hace más meritorio tras el anuncio de que estuvo a punto de colgar la bici tras una cardiopatía hace unos meses. El vasco ha sabido quedarse al margen de los graves problemas que sufre el Radioshack y ha conseguido ser el mejor clasificado de un equipo que traía a gente como Andreas Kloden, Frank Schleck o Chris Horner.

El Tour deja muchos protagonistas, desde Thomas Voeckler a Thibaut Pinot pasando por Peter Sagan, pero todos estos los analizaremos en el 'nueve' del Tour. Por lo demás, esto es todo, las clasificaciones generales quedaron así:


1.GBRWIGGINS Bradley101SKY PROCYCLING87h 34' 47'' 
2.GBRFROOME Christopher105SKY PROCYCLING87h 38' 08''+ 03' 21''
3.ITANIBALI Vincenzo51LIQUIGAS-CANNONDALE87h 41' 06''+ 06' 19''
4.BELVAN DEN BROECK Jurgen111LOTTO-BELISOL TEAM87h 45' 02''+ 10' 15''
5.USAVAN GARDEREN Tejay9BMC RACING TEAM87h 45' 51''+ 11' 04''
6.ESPZUBELDIA Haimar19RADIOSHACK-NISSAN87h 50' 28''+ 15' 41''
7.AUSEVANS Cadel1BMC RACING TEAM87h 50' 36''+ 15' 49''
8.FRAROLLAND Pierre29TEAM EUROPCAR87h 51' 13''+ 16' 26''
9.SLOBRAJKOVIC Janez181ASTANA PRO TEAM87h 51' 20''+ 16' 33''
10.FRAPINOT Thibaut146FDJ-BIGMAT87h 52' 04''+ 17' 17''


Demás clasificaciones aquí.




viernes, 6 de julio de 2012

El más fuerte en la locura



El eslovaco del Liquigas se adjudicó su tercera etapa en este Tour de Francia en un día marcado por las lamentables caídas, la más importante, a 20 de meta, dejó fuera de juego a importantes favoritos, como Valverde o Schleck, que tendrán que remar a contracorriente hasta París. Sagan, mientras tanto, sigue a lo suyo, sus logros ya empiezan a escribirse con letras de oro en la historia del ciclismo, un deporte al que parece que el de Žilina le va a dar mucho durante la próxima década.

Hoy teníamos una etapa de transición antes de que la montaña comenzase para los ciclistas, el de transición, sin embargo, fue un calificativo irrisorio al final de la etapa. Fueron 207 km entre Épernay y Metz donde el único puerto de día, de 4ª categoría, estaría a 62 de meta, sin dificultades en el perfil por tanto, sería el estrecho de las carreteras francesas y el estrés y ritmo que siempre acompañan al pelotón del Tour lo que pondría en apuros a los ciclistas.

Romain Zingle (Cofidis), Davide Malacarne (Europcar), Karsten Kroon (Saxo Bank) y el americano David Zabriskie (Garmin) fueron los protagonistas de la fuga de hoy, sabiendo de ante mano, por supuesto, que no contaban con demasiadas oportunidades, hasta mañana y sobre todo la semana que viene, las fugas no optarán a llegar a meta con casi toda seguridad.

Los kilómetros pasaban y equipos como Sky o Radioshack eran los que tomaban la batuta en el pelotón, se sucedieron algunas caídas sin importancia provocado por la estrechez de las carreteras, pero lo peor no había llegado. Fue a 24 de meta cuando el caos se impuso en la carrera, una caída que afectó a más de la mitad del pelotón paralizó la carrera, en la montonera se vieron involucrados ciclistas como uno de los grandes favoritos para hoy, Mark Cavendish, y gente muy importante para la general como Frank Schleck (Radioshack) , Michele Scarponi (Lampre) , Ryder Hesjedal (Garmin) , Robert Gesink (Rabobank), Pierre Rolland (Europcar) o nuestro representante Alejandro Valverde, que nunca ha contado con demasiada suerte en estas ocasiones. Por tanto, los equipos que mantenían a sus líderes decidieron tirar, pero sobre todo fue el Lotto-Belisol, con Greipel, el que más participó en descolgar a los caídos. Los más afectados por la caída fueron Tom Danielson y Van Summeren (Garmin), Mikel Astarloza (Euskaltel) y Wouter Poels (Vacansoleil), así como Amets Txurruka, compañero de Astarloza, que decidió dejar la carrera tras acabar la etapa.

Valverde no tuvo suerte...


Durante los más de veinte kilómetros que restaban el grupo de perseguidores del pelotón intentó por todos los medios recortar lo máximo posible para no dejarse mucho tiempo en la línea de meta. Pero no fue posible, como suele ser habitual en estos casos, los descolgados no pudieron y el gran grupo se dejó 2' 09" en meta, una minutada que pone muy difícil a gente como Valverde, que ya contaba con perder tiempo en la crono, ganar este Tour de Francia.
El pelotón, que seguía a lo suyo, 'engulló' a falta de menos de 2km a los fugados restantes y a partir de ahí el Lotto puso en marcha su 'treno', se lo dejaron todo en bandeja a Greipel, sin embargo, las piernas pesan y el cansancio comienza a hacer estragos, bien lo sabe el alemán que no pudo con sí mismo para batir al que, sin problemas de ningún tipo, sigue llendo como una moto, Peter Sagan. La nota curiosa del sprint la puso Robert Van Hummel del Vacansoleil que 'reventó' su cadena en pleno sprint, aunque por suerte, no hubo que lamentar ningún incidente y de hecho, el holandés siguió pedaleando y acabó cuarto.

Por tanto, Peter Sagan completa su particular triplete en la ronda gala, esta vez en un sprint llano, venciendo a auténticos especialistas en la materia como Goss o el mismo Greipel. Se nos acaban los adjetivos para el precoz ciclista del Liquigas, todo apunta a que en dominará durante los próximos años este tipo de etapas, pero ¿Hasta dónde puede llegar?, el tiempo nos dirá.
Fabian Cancellara completó sin problemas adicionales a los que marcaba el guión el que pudo ser su último día de líder en este Tour, mañana, los grandes aficionados estamos de suerte, llega la montaña, con una etapa no demasiado dura pero un final en alto de 1ª categoría como es La Planche des Belles Filles, un primer día de montaña que siempre cuesta a todos los favoritos y en el que quizás alguno de los que hoy perdió tiempo intentará recortar tiempo por aquello de tener mayor margen. Mañana veremos.

1. Peter SAGAN (LIQ) 4:37:00
2. André GREIPEL (LOT) + m.t
3. Matthew GOSS (GRE)  +m.t
4. Kenny Robert VAN HUMMEL (VAC) +m.t
5. Juan José HAEDO (SAX) +m.t.
6. Gregory HENDERSON (LOT) +m.t
7. Alessandro PETACCHI (LAM) +m.t
8. Luca PAOLINI (KAT) +m.t
9. Daryl IMPEY (GRE) +m.t
10. Brett Daniel LANCASTER (GRE) +m.t 

General:
1. Fabian CANCELLARA (RSN) 
2. Sylvain CHAVANEL (OME) +7"
3. Bradley WIGGINS (SKY) + m.t


Regularidad:
1. Peter SAGAN (LIQ) 209 pts.
2. Matthew GOSS (GRE) 178 pts.
3. André GREIPEL (LOT) 167 pts.

Montaña:
1. Michael MORKOV (SAX) 9 pts.
2. Ivan BASSO (LIQ) 2 pts.
3. Peter SAGAN (LIQ) 2 pts.